Quería salvar la diferencia entre las pavadas personales (o las que robo) que son más que nada acciones a veces impulsivas y/o pensamientos (muy) particulares que resultan graciosos, de las cosas que no dependen de la cabecita de cualquier persona a la que se le ocurra hacer transitar sus pensamientos en reflexiones absurdas.
Hace poco me sucedió algo que hizo que tratara de “pelotudo” a mi teléfono celular: ¿Cómo puede ser que el diccionario NO tenga la palabra “cosquillas” y sí “aerostato” o “almizcle“?
En fin, es por eso que en mi blog de verdad (:P) sigo hablando pelotudeces, pero de las que vienen disfrazadas.


